La caja automática PowerShift de Ford es la transmisión que más problemas ha dado en el mercado de segunda mano español en la última década. No es un problema de desgaste. Es un problema de diseño: el doble embrague seco no funciona bien en el uso habitual de un coche de ciudad. Ford lo sabe, lo ha reconocido en procedimientos internos y en demandas judiciales en varios países, y las actualizaciones de software no lo han resuelto. Si el Ford que te interesa lleva PowerShift automática, descártalo.

Esto no es opinión. Es un fallo técnico estructural con historial judicial y docenas de miles de reclamaciones en Europa y Estados Unidos. Entender por qué funciona así te ayudará a identificar la transmisión y a explicarte por qué ningún vendedor va a admitir el problema de forma explícita.

Qué es la PowerShift y por qué falla

La PowerShift es una transmisión de doble embrague seco (DQ200 en la terminología de la industria o DPS6 en la nomenclatura interna de Ford). Tiene dos embragues: uno maneja las marchas impares (1ª, 3ª, 5ª) y otro las pares (2ª, 4ª, 6ª). En teoría, permite cambios muy rápidos y sin corte de tracción porque la marcha siguiente ya está preseleccionada.

El problema está en la palabra "seco". La alternativa, el doble embrague húmedo (bañado en aceite), es mucho más tolerante con las maniobras lentas y los arranques frecuentes porque el aceite disipa el calor generado cuando los discos de embrague se deslizan. El doble embrague seco no tiene esa refrigeración.

En ciudad, con maniobras de parking, tráfico lento y arranques frecuentes, los discos del embrague seco generan mucho más calor del previsto. Eso provoca que el control electrónico, intentando proteger el embrague de sobrecalentamiento, interprete mal el punto de agarre y produzca los síntomas conocidos: tirones, sacudidas y patinaje.

Síntomas: cómo identificar el problema

Los síntomas del PowerShift problemático son muy específicos y se producen en condiciones concretas:

Al salir desde parado: el coche tironea, especialmente si el arranque es en rampa o con carga. No es un tirón suave, sino una sacudida perceptible.

En maniobras de parking: al moverse a velocidad de paso, el coche puede patinar o dar una pequeña sacudida al ir de primera hacia atrás o viceversa.

Al cambiar de primera a segunda: en los primeros segundos de marcha, la transición entre la primera y la segunda marcha a baja velocidad produce una vibración o un tirón que no tiene nada de suave.

A velocidad constante en ciudad: en algunos casos el embrague se desliza de forma imperceptible pero continuada, lo que se nota como una falta de respuesta cuando pisas el acelerador a baja velocidad.

Todos estos síntomas se producen con el coche caliente, en maniobras lentas, en ciudad. En autopista o carretera, el PowerShift funciona sin problemas, porque los embragues no se someten al estrés del arranque y la parada repetidos.

Modelos de Ford afectados

La PowerShift (DPS6/DCT) afecta principalmente a:

  • Ford Fiesta con caja automática: generaciones de 2011-2019
  • Ford Focus con caja automática: segunda generación (2011-2018)
  • Ford Kuga primera generación con automática
  • Ford B-Max
  • Ford C-Max

En todos estos modelos la caja automática ofrecida era la PowerShift. No todos los ejemplares presentan el problema con la misma gravedad, pero todos están en riesgo.

Lo que Ford hizo y por qué no funcionó

Ford emitió varias actualizaciones de software del módulo de control de la transmisión intentando mejorar el comportamiento. Las actualizaciones mejoran el síntoma en condiciones ideales pero no eliminan el problema de fondo, que es el diseño del embrague seco bajo condiciones de uso urbano intensivo.

En 2017 Ford pagó 300 millones de dólares para resolver una demanda colectiva en Australia por este mismo problema. En Estados Unidos hubo demandas similares. En Europa Ford extendió la garantía en algunos mercados para cubrir la transmisión más allá del periodo estándar.

Ninguna de estas acciones equivale a decir que el problema está resuelto en los coches ya vendidos. Solo indica que Ford reconoció que el problema existe.

Cómo identificar si el Ford que miras tiene PowerShift

Forma más directa: mira el número de la palanca de cambios o de la ficha técnica. Si pone "automático" y no especifica "convertidor de par" o "torcovertidor", es casi seguro que es la PowerShift.

En la prueba de compra: conduce el coche en ciudad, sal varias veces desde parado, haz maniobras de parking. Si hay tirones en alguno de estos momentos, la transmisión está dando señales.

En el ficha técnica del modelo: busca el tipo de transmisión. La PowerShift aparece como "6DCT" o "DPS6" en fichas técnicas detalladas. El convertidor de par aparece como "6AT" o "torque converter".

Cuánto cuesta la reparación

El embrague doble seco cuando está gastado: 900-1.800 euros en un taller independiente. Si se hace en concesionario Ford: 1.200-2.500 euros.

El problema es que cambiar el embrague no garantiza resolver el problema. Si el módulo de control de la transmisión tiene un programa que no gestiona bien el embrague nuevo, los síntomas pueden volver. Las reparaciones repetidas son habituales en los PowerShift con muchos kilómetros.

La alternativa: manual siempre

Todos los modelos de Ford afectados ofrecen versión con cambio manual. El Ford Fiesta, el Focus y el Kuga con cambio manual no tienen este problema. Son coches diferentes en términos de riesgo de segunda mano.

Si quieres un Ford automático moderno, el Ford Kuga de segunda generación post-2016 con el convertidor de par (disponible en algunas versiones) es una alternativa diferente a la PowerShift. Pero la comprobación en la prueba de compra sigue siendo obligatoria.


En driva analizamos los Ford de segunda mano disponibles en el inventario de concesionarios colaboradores y te decimos cuáles llevan la transmisión correcta. Si el Ford que te interesa lleva PowerShift, te lo decimos antes de que pierdas el tiempo en una visita.